Lo esencial sobre las orejas del Alano Español en una mirada rápida
- El estándar de la raza describe orejas separadas, de inserción alta o media-alta y de tamaño pequeño o medio, nunca como orejas erguidas de forma permanente.
- Los textos oficiales recogen históricamente la opción de orejas recortadas, pero eso no significa que hoy sea una práctica válida por estética.
- En España, el corte de orejas con fin no curativo no encaja con la normativa de bienestar animal.
- En un ejemplar sin recorte, las orejas suelen caer plegadas sobre la cara y forman parte de su expresión seria.
- Mal olor, dolor, sacudidas frecuentes o enrojecimiento no son rasgos raciales: son señales de alerta veterinaria.
Lo que dicen el estándar oficial y el prototipo racial
Yo empezaría por aquí, porque es donde nacen muchas confusiones. La descripción racial del Alano Español no habla de unas orejas grandes ni de un porte levantado; al contrario, insiste en que están bien separadas y que forman parte de una cabeza fuerte, ancha y muy expresiva. En la documentación de referencia hay una pequeña variación de matiz, pero la idea de fondo es la misma: la oreja debe encajar con un perro compacto, funcional y serio, no llamar la atención por sí sola.
| Referencia | Qué dice sobre las orejas | Lectura práctica |
|---|---|---|
| Estándar de la RSCE | Habla de inserción media, mucha separación entre orejas y tamaño pequeño; si no están recortadas, caen plegadas sobre la cara y se ven de tamaño medio. | La oreja no debe quedar ni pegada de forma rígida ni erguida como en razas de oreja recta. |
| Prototipo racial publicado en el BOE | Describe una inserción alta y algo retrasada, orejas caídas o recortadas, muy separadas y más bien cortas. | La línea general sigue siendo la misma: oreja corta, separada y con caída natural. |
La conclusión me parece clara: el detalle exacto de la redacción cambia un poco según la fuente, pero ninguna propone una oreja grande, pegada hacia arriba o exageradamente visible. Esa base ayuda a entender por qué, al verlo de cerca, la oreja no se lee sola, sino dentro de una cabeza potente y de una expresión muy concreta.
Cómo se ven sus orejas cuando están en su forma natural
Cuando el Alano no lleva ningún recorte, la oreja suele caer hacia delante o hacia los lados, con un pliegue natural sobre la cara. No queda colgando de forma pesada como en un sabueso, pero tampoco se mantiene levantada. En un perro bien proporcionado, ese porte ayuda mucho a la expresión de la raza: le da un aspecto atento, firme y algo reservado.
Yo me fijaría en cuatro detalles muy simples:
- La base, que debe colocarse alta o media-alta y con buena separación entre ambas orejas.
- El tamaño, que no debería verse excesivo ni blando.
- La caída, que tiene que ser natural y descansar sobre la cabeza sin rigidez.
- La simetría, porque una oreja muy distinta de la otra suele señalar tensión, manejo inadecuado o una particularidad física que conviene revisar.
También conviene recordar algo que a veces se pasa por alto: una oreja sana no tiene por qué oler fuerte, ni estar roja, ni producir secreción visible. Si el perro mueve la cabeza con frecuencia o se rasca, ya no estamos ante un rasgo racial, sino ante otra cosa. Y eso me lleva justo al punto que más confusión genera hoy: el recorte y lo que permite la ley.
Qué significa hoy el recorte de orejas en España
Este es el punto donde conviene ser muy preciso. Aunque algunos textos raciales históricos sigan mencionando orejas recortadas, eso no equivale a una recomendación actual para cortar por estética. En España, la normativa de bienestar animal prohíbe las intervenciones quirúrgicas destinadas a modificar la apariencia del animal, incluido el corte de orejas, salvo que exista una necesidad terapéutica real y esté justificada por un veterinario.
Eso cambia por completo la lectura práctica de la raza. A efectos reales, hoy no deberías usar las orejas recortadas como criterio para valorar la calidad de un Alano Español, ni mucho menos como prueba de pureza. Para mí, eso es un error muy común: confundir una imagen antigua con el estándar funcional de un perro que sigue siendo, ante todo, un moloso de trabajo, fuerte y útil.
- Lo histórico: el recorte aparece en descripciones antiguas ligadas al uso de trabajo.
- Lo actual: la prioridad es el bienestar del perro y la salud del oído.
- Lo práctico: un criador serio habla de estructura, carácter y equilibrio, no de “mejor aspecto” por cortes estéticos.
Yo no me fiaría de una presentación de la raza que siga vendiendo el corte como si fuera un detalle decorativo. Una vez despejada esa duda, toca mirar el otro lado práctico: cuándo la oreja ya no habla de raza, sino de salud.
Cuándo las orejas avisan de un problema de salud
En perros de oreja caída o plegada, el canal puede ventilar peor y eso favorece ciertos problemas. No significa que el Alano sea una raza delicada en este punto, pero sí que merece atención regular. La diferencia entre una oreja correcta y una oreja enferma se ve bastante bien si sabes qué señales observar.
| Señal | Qué puede indicar | Qué haría yo |
|---|---|---|
| Mal olor persistente | Otitis o acumulación de suciedad y humedad | Revisión veterinaria, no solo limpieza superficial |
| Enrojecimiento o calor | Inflamación, alergia o irritación | Evitar manipular de más y consultar |
| Sacude la cabeza con frecuencia | Molestia, cuerpo extraño o infección | Comprobar el oído cuanto antes |
| Secreción marrón, amarilla o espesa | Otitis, parásitos o infección bacteriana/por hongos | No retrasar la visita al veterinario |
| Bulto blando tras un golpe o rascado | Otohematoma, es decir, acumulación de sangre en la oreja | Atención veterinaria rápida |
La regla que mejor me funciona aquí es sencilla: si la oreja cambia de aspecto y además cambia el comportamiento del perro, no lo atribuyas a la raza. Cuando la oreja duele, huele o supura, el problema ya no es estético, y actuar rápido suele evitar complicaciones. Con esa lista en mente, valorar un cachorro o un adulto es bastante más sencillo y también más justo.
Qué reviso antes de valorar un cachorro o un adulto
Si estás eligiendo un ejemplar, o simplemente quieres saber si su aspecto encaja bien con la raza, yo haría esta comprobación básica. No se trata de buscar una oreja “perfecta”, sino una oreja coherente con el conjunto del perro y libre de señales de problema.
- Miraría la inserción: debe verse alta o media-alta, con buena separación entre ambas orejas.
- Comprobaría el porte natural: caída limpia, sin rigidez ni levantamiento permanente.
- Revisaría el estado de la piel: sin costras, enrojecimiento, mal olor ni secreción.
- Observaría la simetría general de la cabeza, porque la oreja no se evalúa aislada.
- Preguntaría por hábitos de limpieza y revisiones veterinarias, sobre todo si el perro vive en campo, trabaja o se mueve mucho al aire libre.
También conviene no sobrerreaccionar con los cachorros muy jóvenes: en algunos casos la cabeza todavía está cambiando y la oreja puede moverse más de lo que lo hará de adulta. Aun así, un buen criador sabe distinguir desarrollo normal de un problema real y te lo explica sin rodeos. Esa transparencia vale más que cualquier foto con un porte llamativo.
La lectura correcta para no confundirse con este rasgo
Si me quedo con una sola idea, es esta: en el Alano Español, la oreja importa, pero importa como parte del tipo racial, no como un adorno. La forma correcta de mirarla es junto con la cabeza ancha, la expresión seria, la separación entre orejas y la funcionalidad general del perro. Ahí está la diferencia entre un detalle bien entendido y una interpretación superficial.
- La oreja correcta acompaña la expresión; no la sustituye.
- El recorte no debe usarse como argumento de calidad.
- La salud del oído pesa más que cualquier debate estético.
Cuando veo un buen Alano, lo que más me convence no es una oreja “llamativa”, sino una oreja coherente con un perro equilibrado, rústico y sano. Y eso, al final, es lo que de verdad debería buscar cualquiera que quiera entender bien esta raza.
